Convertirse en escritor siendo adulto: Lo que me hubiera gustado saber antes de empezar

Si estás pensando en empezar a escribir siendo adulto, o sueñas con convertirte en escritor después de los 30, 40 o incluso 50 años, hay cosas que me hubiera encantado saber antes de dar mis primeros pasos.

Graziella Moreno Graupera

5/27/20252 min read

Crecí sintiéndome fuera de lugar, buscando siempre una vía de escape a través de la lectura. Cada libro era una ventana abierta a un universo nuevo, donde podía perderme y ser cualquier otra persona. Con el tiempo, escribir se transformó en una necesidad. Llenaba cuadernos con historias que nacían de mi imaginación, cuentos que reflejaban mis inquietudes, mis miedos y mis deseos. Pero nunca pensé que aquello me llevaría a plantearme seriamente ser escritora, y menos en la edad adulta.

Si estás pensando en empezar a escribir siendo adulto, o sueñas con convertirte en escritor después de los 30, 40 o incluso 50 años, hay cosas que me hubiera encantado saber antes de dar mis primeros pasos. Hoy quiero compartirlas contigo desde mi propia experiencia.

Superar el miedo al folio en blanco

Ese miedo es real. Aunque a menudo me sentía pequeña en comparación con los grandes autores que admiraba, no podía dejar de escribir. Era un impulso inevitable, algo que formaba parte de mí, aunque no lo compartiera con nadie. Pero cuando llegó el momento de escribir con la idea de publicar, aparecieron el pánico y la inseguridad. Te sentirás vulnerable, pero debes empezar. Lo que escribas al principio no será perfecto, y está bien.

La vida adulta puede ser tu aliada

Reconozco que ya de adulta, aún tardé bastante en hacerlo. Mi trabajo, tener hijos y mil cosas más que no me dejaban tiempo para ponerme a escribir. Pero esa misma vida adulta, con sus altibajos y responsabilidades, te aporta una riqueza vital que se verá reflejada en tus historias. Cada vivencia, cada obstáculo, se convierte en combustible creativo.

Disciplina

Escribir Aunque No Tengas Ganas Escribir es un oficio. No basta con esperar la inspiración. En 2015 publiqué mi primer libro. Caí, dudé, pero me levanté una y otra vez. Eso me enseñó que la constancia vence al talento desordenado. Habrá días en que escribirás tres líneas y otros en que fluirán páginas enteras. Lo importante es no parar.

El camino no es lineal

No ha sido un camino lineal, van surgiendo dudas e inseguridades en el proceso, además de todo el proceso de buscar editorial, autopromocionarte, etc. Publicar el primer libro fue una montaña rusa. Después de las primeras ventas, viene el silencio. Y ahí surge la pregunta: ¿Esto es lo mío? Pero si escribir es tu necesidad vital, seguirás adelante.

Publicación: editorial o autopublicación

Buscar editorial es duro, y te rechazarán. Yo lo viví. Es normal. Pero hoy existen alternativas: la autopublicación te da control, pero exige aprender de marketing y promoción. Vas a tener que aprender a moverte por redes sociales, escribir sinopsis atractivas y vender tu historia con el mismo entusiasmo con el que la escribiste.

El éxito es relativo

He conocido escritores con premios que no venden más de 100 ejemplares. Y autores autopublicados que venden miles de copias. La satisfacción más grande sigue siendo que un lector te diga: "Tu libro me cambió algo".

Empezar a escribir siendo adulto puede parecer un reto titánico, pero también es una aventura maravillosa. Crecí sintiéndome fuera de lugar, y ahora sé que esos años de lectura y soledad eran el inicio de mi camino como escritora. Si sientes esa llamada, no la ignores. Tu historia merece ser contada.